Recuerdo la primera vez que leí a Cunqueiro, tendría yo 22 años y estaba en la playa. Por aquel entonces leía mucho, estudiaba mucho y escribía poco. Digo que recuerdo cuando leí este libro (sí, en concreto éste), que al cerrarlo le dije a mi acompañante (a la sazón hoy mi esposa): "es una tontería que intente escribir, ya hay alguien que hace lo que a mí me gustaría hacer y tan bien que es imposible que yo me acerque ni a su sombra..."
Cunqueiro para mí es un escritor imprescindible, maravilloso: gran prosista, gran soñador, gran dominador de palabras y estructuras literarias. Sus libros, todos, son siempre deliciosos. Yo sigo leyéndolo con grandísimo placer y admiración.
Una lectura que no puedes perderte.
Novela -- adultos